Alguien dijo que solo hay que ESPERAR-

miércoles, 12 de octubre de 2011

La mañana de hoy me hizo pensar en la etapa de mi vida que está por terminar. Sí, esa etapa que duró muuucho mucho, se podría decir que duró más de la mitad de los años que tengo. Obviamente me estoy refiriendo al colegio. Lo empezamos con miedo, nervios, sin saber lo que va a venir. Lo vivimos cada día resongando por cualquier cosa que con él tenga que ver: "es feo levantarse tan temprano", "me dieron mucha tarea", "tengo que estudiar un montón", "esto para que me va a servir"... Y hoy me doy cuenta, a solo un mes y medio de que termine para siempre, que realmente lo disfruté como a nada en la vida. Años y años en un mismo lugar, y con la misma gente. Un lugar que se queda con mis mejores recuerdos, los buenos y los malos, los cuales ahora todos resultan graciosos. Un lugar que me vio crecer, y me abrió sus puertas cada día. Un lugar al cual creí odiar desde que recuerdo, al que creí no extrañar esos tres meses en los que no iba entre los otros nueve que vivía ahí adentro. Como bien dije, eso creí. Ahora voy a extrañar empezar las clases el año que viene la primer semana de marzo, voy a extrañar a ese lugar que me brindó tantas cosas!! Ese lugar al que siempre le buscabamos todos sus defectos, pero no nos dabamos cuenta del amor y la alegría que en él nos regalaban. Esas personas a las que muchas veces les tuvimos miedo, algunas más simpáticas, otras aparentaban no serlo, y por ahí nos causaban algún que otro dolor de cabeza. Sin embargo todas tuvieron algo en común: las ganas de que crecieramos como personas, el apoyo cuando alguno de nosotros lo necesitó, teniendo como objetivo que terminemos sabiendo enfrentar los golpes de la vida y siempre mirando para adelante. Los profes, los profes... ellos se disfrazaron de lo más ridículo que puede existir en el mundo solo para que nosotros nos divirtieramos un rato, ellos se bancaron miles de veces que nosotros los imitemos en actos frente al colegio entero, ellos nos abrazaron cuando estabamos tristes, nos explicaron una y otra y otra vez cuando no entendíamos algo, se guardaron las ganas de matarnos cuando nos mandamos alguna cagada, ellos muchas veces nos hicieron sentir que estabamos hablando con una mamá, un papá, o un tío. ¿Qué más lindo que sentir esa comodidad en tu segunda casa no? Pero acá me están faltando las personas más importantes. Sí, ellos son mis compañeros del colegio, más que del colegio, de la vida. Es raro no ver algún día tan temprano esas caritas, y ni te cuento si pasan varios días... Muchas veces hubo peleas, pero puedo asegurar que ninguna mañana faltó una sonrisa. Ellos, cada uno de ellos me enseñó algo, aprendí muchísimas cosas, sin dudas, crecimos juntos. Más allá de tener más afinidades con unos que con otros, que de algunos seamos amigos, de otros no, todos cumplen un papel fundamental en esta obra. Es como una mansión gigante con muchas habitaciones y muchísimos hermanos. Es tener en quien confiar, compartir miles de cosas, hasta un viaje de diez días incomparables, hasta terminar siendo amigo de alguien a quien no querías mucho y decir, pero che!!! por qué somos tan prejuiciosos...Es que te cambien de humor instantáneamente cuando no tenés un buen día, que festejen tus logros como si fueran de ellos, y te ayuden a poder aceptar tus errores. Es intentar ponerte de acuerdo cuando sabés que entre tantas personas es prácticamente casi imposible. Es que te avisen cuando faltas si tenés que hacer algo, y te pasen la tarea si te olvidaste de hacerla...Siempre te salvan las papas, como sea. Siempre te hacen sentir único. Y es inexplicable lo que los voy a extrañar el año que viene, y me pone muy triste saber que a muchos ya no los voy a ver. Nos tenemos que separar y es así, como te dicen todos, "no estés triste, son etapas que se tienen que cumplir"...Claro que es así, pero eso no quiere decir que sea fácil. Y creo que nosotros más que nadie aprendimos, que si todos queremos, juntos podemos. Y como con ganas se hacen posible esas fiestas de reencuentro entre miles de personas, va a ser mucho más fácil si todos queremos volver a juntarnos alguna vez, y más que alguna vez, muchas veces, 35 personas en un lugar, para reír, recordar, emocionarse, actualizarse, darse un abrazo y decir, "que buenos tiempos, CUANTOS MOMENTOS PASAMOS JUNTOS!!!". Espero que con los años sigamos en contacto, no me gustaría para nada que alguno de ustedes se convierta en un extraño. LOS QUIERO MUCHÍSIMO, CON EL CORAZÓN!!!!!!! GRACIAS POR TANTO.
PROMOCIÓN 2011





 HAY RECUERDOS QUE NO VOY A BORRAR, PERSONAS QUE NO VOY A OLVIDAR!! HAY AROMAS QUE ME QUIERO LLEVAR, SILENCIOS QUE PREFIERO CALLAR.