Alguien dijo que solo hay que ESPERAR-

martes, 25 de mayo de 2010

Deje una carta en la mesa con muy poca lucidez, 
pero el amor no se olvida, toda mi vida rendida a tus pies. 
Hay momentos que no recuerdo nada
Hay momentos que no puedo olvidar
Hay momentos que por las madrugadas
Me arrepiento y empiezo a temblar
Cinco segundos de gracia y mil horas sin razón. 
Sequé mis lágrimas en espejos fríos
Y soy la sombra de ayer-
Siempre fue así, siempre tan gris
como un domingo de lluvia que no quiere reir
siempre titular del equipo perdedor
esperando un penal, que no gane el dolor

martes, 18 de mayo de 2010

Me fulminó y yo me fui, mirándome infeliz. 
Mientras que alguien me dijo
lo mejor para vos fue perderlo.
Pero para mi es imposible no quererlo.

lunes, 17 de mayo de 2010

LOS NAIPES SOBRE LA MESA, ME CARTEO UNA ILUSIÓN, GRITO TRUCO A LOS RECUERDOS, FALTA ENVIDO Y FALTAS VOS.

domingo, 16 de mayo de 2010

Ya no quiero extrañarte, ni en sueños mirarte. Prefiero arrancarte de mi corazón
Ya no quiero pensarte, ni I M A G I N A R T E
 

YO SI, YO ME ACUERDO

¿Te acordás de aquel tiempo en que las decisiones importantes se tomaban mediante un práctico “Ta Te Ti suerte para mí”?
Se podían detener las cosas cuando se complicaban con un simple “pido gancho!
Los errores se arreglaban diciendo simplemente “va de nuevo”.
Las discusiones terminaban con un “pan y queso”, o con un “biennnnnnnn!”.
El peor castigo y condena era que te hicieran escribir cien veces “no debo”.
Tener mucho dinero, sólo significaba poder comprar mas provincias jugando al “Estanciero”, o comprarte un helado, o un paquete de palitos salados en el recreo.
Llenar un frasco con hormigas podía mantenernos felizmente ocupados durante toda una tarde.
Siempre había una forma de salvar a todos los amigos, y bastaba con un grito de “piedra libre para todos los compañeros”.
No era raro que tuvieras dos o tres “mejores amigos”.
“Es muy viejo…” y así te referías a cualquiera que tuviera mas de veinte años.
Siempre descubrías tus nuevas capacidades y habilidades a causa de un “¿a que no te animás?”…
No había nada que fuera mas lindo y prohibido que jugar con fuego, a pesar de que algún mayor te amenazara con que “el que juega con fuego a la noche se hace pis”.
El último es cola de perro” era el grito que te hacía correr como un desaforado, hasta que sentías que el corazón te salía del cuerpo.
El Poliladron era sólo un juego para los recreos, y era mucho más divertido ser ladrón que policía.
Las bombitas de agua eran la más moderna, eficiente y poderosa arma que se había inventado.
La desilusión era haber sido elegido último para el equipo de tu escuela.
Venenosa se refería solo a un tipo de “mancha”, y no a ciertas alimañas o algunas personas.
Para viajar desde la tierra al cielo, sólo tenías que jugar “rayuela”.
La red de una cancha de tenis tenía la altura perfecta para jugar un partido de voley y las reglas… no importaban demasiado.
Verdad / Consecuencia”….si eras nena siempre elegías el color amarillo, ya que sólo te preguntaban si era verdad que te gustaba…….en cambio si eras varón, siempre e indefectiblemente elegías el color rojo… y ahí nomás pedías un beso… en la boca.
Los hermanos mayores eran el peor de los tormentos pero también eran los más celosos, fieles y feroces protectores.
Haber llevado un arma a la escuela significaba que te habían atrapado con una onda de rulero.
Nunca faltaban los huevos de chocolate y golosinas que traía el conejo de Pascuas, ni el billete nuevo debajo de la almohada que te dejaba “el ratón Pérez”… todo a cambio de tus dientes de leche.
Guerra… sólo significaba arrojarse trozos de tiza y bollos de papel durante las horas libres… la guerra era algo que había sucedido antes de que naciéramos y que nunca volvería a suceder.
Los helados, por supuesto, constituían el grupo de los alimentos básicos y esenciales.
Tu bici se transformaba en una poderosa moto sólo con colocarle un cartón duro, o una chapita o una bombita de agua inflada entre los rayos de la rueda.
Si tu bici tenia el asiento banana, bue… eras el capo máximo de la cuadra.
Cambiar figuritas en el patio del colegio…. si eras de los más chicos siempre aparecía uno de los grandes y te decía que te daba un toco de figuritas por una tuya… Claro, lo que vos no sabías era que esa que tenías en la mano era la más difícil del álbum.
Las situaciones raras las llamábamos “afilar”, “atracar”, “bailar, “chapar”, “contigo pan y cebolla”, “corto con”, “ir a más alto”, “franelear”, “fulana/señorita”, “fulana gusta de”, “fulano habla con”, “largaste o te largo?”, “me arreglé con”, “pirovar”, “eso”, “vos te dejás?”.

Si ustedes pueden recordar la mayoría de estas cosas entonces significa que realmente han estado vivos, que han tenido una infancia feliz y que el niño que todos tenemos adentro todavía sigue vivo. Yo, me acuerdo de todo eso.
A todos nos viene bien tener siempre en mente esos tiempos en que todo era distinto.
Preservemos siempre ese pedacito nuestro en el que todavía somos niños, porque es el que nos hace relacionarnos de una forma más pura y más honesta.
Ésto se lo dedicamos a … cualquiera de nuestros amigos… que necesita un pequeño descanso en su agitada y estresada vida de adulto…
Y que el último grite: “¡¡¡¡PIEDRA LIBRE PARA TODOS LOS COMPAÑEROS!!!!
Así nos salvamos todos.